
Thanks to Adam Wright. Great !!!
Greenwich Park es uno de esos sitios. Funcionó, ya que está guardado en el archivo de momentazos. Recuerdo… muchas cosas. Cada vez que vuelva, reviviré el buenrollo. Como cada vez te toco mi flausaxo de madera. Cosas de la memoria agradecida. En cualquier caso, por si se me olvida, dejo aquí una breve descripción del estado en el que hay que visitarlo. Con los poros abiertos… para luego poder describirlo así…
El amanecer de Londres desde la colinaMás, aquí…
de Greenwich Park, al sureste de
la ciudad, transmite una calma serena
y casi desconocida en esta gran urbe
de contrastes. Desde la cima del ascendente
mirador del Royal Observatory,
donde el meridiano marca el comienzo
de cada día, se dibuja un cuadro de bellas
vistas panorámicas con la bulliciosa
city en las líneas del horizonte. Una
escena casi pictórica que contrasta con
el estrés cotidiano y los suaves susurros
del entorno invitan a la quietud interior,
una tensión que es reflejo de la
lucha que es la vida en sí misma.
Se me caen los calzonillos… ya está. Qué bien. Qué sencillo.
Recuerdo, muy al principio de los tiempos, de los tiempos modernos, cuando te saqué un par de recortes gastronómicos en una revista desconocida. Dijiste algo así como… "Hala, tío, te vengo a vender una historia… y tú ya la has vivido". No sé si supe explicarte que lo mío era cerrar páginas a toda hostia y que lo tuyo podía ser otra cosa, que sonaba de the dick. Y buaaaaah… qué bien lo has hecho, macho. Me quedo con lo siguiente, más allá de cómo termine la historia: qué bien escribes. Nunca se deja de aprender, peroooo… tío. Tienes el pulso. Siempre podrás escribir bonito, sea de lo que sea. Estoy to ancho… Te quiero.
Esta voz me ha echao un rollo budú o argo…
Todos a tomar por el ass !!! Cangan yinyin !!! Tchi-Tchiiiii !!!