
Hace días que pienso en manufacturarme unas zapatillas de tela como las que hacía mi abuela Cloti. Un taco de retales con forma de pie y un empeine algo más fino que las convertía en chanclas. Todos los bordes quedaban rematados por una cinta estampada. Solía poner tejidos más suaves arriba y tela vaquera en las cubiertas, porque aguantaba bastante. Sin embargo, de vez en cuando, el desgaste dejaba ver nuevas y coloridas capas. También algún dedo. Jo, cómo molaban. Y, además, mi madre tenía el parqué más reluciente del mundo.
El parqué de mi casa de Aluche… y la moqueta… eran, entre otras cosas, un fantástico circuito adaptable para mis coches… buah, menudas persecuciones…
A mi favorito, un R-5 naranja desconchado a base de siniestros contra el rodapié, sólo le hacía sombra el 124 sport (tan azul como el de la foto de arriba). Aún puedo escuchar sus ruedecitas… a toda velocidad por el pasillo; y a mí mismo carburando y quemando ruedas con la boca. El 124 siempre se iba un poco para la izquierda. Y había que lanzarle con efecto… jiji.
La cuestión es que hoy he tenido un viaje a mi pasado. Una cuenta pendiente de mi anterior yo. Estoy contento por haber podido hacerlo. Por haber hecho feliz a alguien. Pero el precio ha sido una descarga de recuerdos en un nivel semi-inconsciente que promete darme guerra (o tregua, según se mire) en los próximos días (véase este viejuno post).
En fin. Mi nuevo yo, que va haciendo cositas.
Hala !!! A tomar por culo tós !!! Que sus dén !!! Cangan yinyin !!!
2 comentarios:
...UUAUHHHHH...
Enhorabuena....por hacer cositas.
Felicidades....por hacer feliz a alguien.
Parabienes......por lo que la descarga te continuara ensenando.
Besin.
Un secreto: hasta hace no mucho yo solía llevar un coche como el azul de cuando era pequeña en el bolso. Lo hacía rodar por los pasamanos de goma del metro. Me encantaba...
:-)
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